¿Por qué algunos huracanes son más peligrosos que otros?

¿Por qué algunos huracanes son más peligrosos que otros?

El 27 de agosto se formó la novena tormenta tropical de la temporada del Atlántico en el archipiélago de Cabo Verde. Después de 24 horas Irma ya era un huracán categoría 2. El 5 de septiembre se convirtió en categoría 5 (la máxima intensidad posible) con vientos sostenidos de 295 km/h. Irma ha sido el ciclón más largo e intenso nunca antes visto en el mundo, batiendo el récord del supertifón Haiyan en 2013, que dejó graves daños en Filipinas. Pero ¿qué significa todo esto?

Primero: ¿Cuál es la diferencia entre huracanes, ciclones y tifones?

Los ciclones tropicales, como su nombre lo dice, son tormentas que nacen en los trópicos y giran ciclónicamente (gira hacia la derecha en el hemisferio sur y hacia la izquierda en el hemisferio norte).

Según la Real Academia la palabra huracán viene del Taíno, de la mezcla de las palabras Hura=viento y Can=centro “Centro del viento”, también se sabe del Popol Vuh que los mayas tenían un dios llamado Hurakan, que significa “corazón del cielo”. La palabra tifón viene del latín typhon=torbellino, tomada originalmente de la mitología griega que corresponde a un dios griego con características destructivas.

La diferencia radica únicamente del lugar en el mundo donde se genera. En el océano Atlántico y este del océano Pacífico, los sistemas más débiles son tormentas tropicales y los más fuertes, huracanes. En el noroeste del océano Pacífico, los sistemas débiles también se llaman tormentas tropicales, pero se usa la palabra tifón para los más fuertes. En los océanos Índico y Pacífico Sur se llaman simplemente ciclones a todas las tormentas.

FIGURA 1. MAPA DEL MUNDO QUE MUESTRA DONDE SE FORMAN LOS CICLONES (FUENTE: PROGRAMA COMET)

FIGURA 1. MAPA DEL MUNDO QUE MUESTRA DONDE SE FORMAN LOS CICLONES (FUENTE: PROGRAMA COMET)

Formación de un huracán

Un ciclón comienza a desarrollarse como pequeños disturbios atmosféricos (como son ondas tropicales o frentes fríos). Para que se convierta en tormenta tropical y posteriormente en huracán, deben conjuntarse ciertos factores, que son: temperatura del mar mayor a 26°C, humedad en las partes bajas de la atmósfera y un viento suave en las partes altas. De esta manera, se empieza a crear actividad convectiva (movimiento de ascenso del viento en la atmósfera). Al bajar la presión central se inicia el movimiento circular y ascendente alrededor de la zona convectiva. Si se conservan las condiciones adecuadas la tormenta se puede intensificar.

FIG. 2. ESTRUCTURA DE UN HURACÁN (FUENTE: EMS)

FIG. 2. ESTRUCTURA DE UN HURACÁN (FUENTE: EMS)

A medida que la tormenta se fortalece, se forma una especie de vórtice con un centro de baja presión llamada ojo. El ojo es la zona de calma, con un diámetro de 10-100 km. Entre más pequeño, claro y redondo sea el ojo mayor será la intensidad del huracán. La pared del ojo está compuesta de nubes densas, siendo la componente más peligrosa de este, tiene una altura de 10-12 km y puede llegar a los 10 km de espesor, aquí encontramos los vientos máximos sostenidos y es el causante de la marea de tormenta. En la parte exterior se localiza la espiral de vientos, que son bandas de aire y agua que giran hacia afuera del ciclón. Estas bandas son donde se forman los tornados y las causantes de los efectos de lluvia.

Entonces ¿qué hace tan peligroso a un huracán?

A medida que el vórtice se desplaza sobre el océano, se introduce al sistema más aire húmedo y cálido, cuanto más baja sea la presión mayor será la velocidad del viento. La escala Saffir-Simpson clasifica la intensidad de los ciclones tropicales de acuerdo a la velocidad de los vientos que producen.

Los fenómenos naturales ocasionados por un huracán son meteorológicos (vientos y precipitaciones) y oceanográficos (oleaje extraordinario, mareas de tormenta y corrientes). Por ejemplo, un huracán categoría 5 alcanza elevaciones del nivel de la marea por tormenta mayores a los 5 m, generando inundaciones y afectaciones en la zona costera, también el oleaje puede incrementar considerablemente como Gilberto que llegó a presentar olas de hasta 7 m. Un huracán de esta categoría llega a vientos sostenidos mayor a los 250 km/h, tan fuertes que ocasionan destrucción de la infraestructura civil como son edificios, puentes, señalización y vehículos. También presenta lluvias torrenciales que ocasionan el desborde de ríos y severas inundaciones.

La velocidad de desplazamiento y el tamaño del huracán influyen en el impacto directo del mismo en tierra, ciclones que se mueven lentamente o permanecen estacionarios tienden a dejar más lluvia, a mayor tamaño más grande será el área que recibe lluvias del mismo. Wilma tuvo impactos devastadores debido a que literalmente se estacionó en la costa, se desplazó por la península a velocidades de 6 km/h, presentando vientos y lluvias por más de 70 horas consecutivas en algunas zonas de Yucatán, las alturas de ola en Cancún fueron de 3 m pero con mucho tiempo de actuación causando daños insólitos.

 

Después de un huracán es común observar en la costa sus efectos directos, como por ejemplo, la erosión de playas y notables cambios morfológicos, como es el caso de las instalaciones de la industria salinera en Yucatán que con el paso de estos sus instalaciones quedan afectadas.  Debido a su peligrosidad es importante estar pendiente de advertencias de huracanes y evacuar, siempre que se recomiende hacerlo, ya que sus consecuencias pueden ser devastadoras llevándose a su paso hábitats enteros y vidas humanas.

Referencias y citas:

  1. http://etimologias.dechile.net/?huraca.n
  2. COMET program del National Hurricane Center http://www.meted.ucar.edu/hurrican/strike_es/text/htc_desc.htm#tropcycs.jpg
  3. https://commons.wikimedia.org/w/index.php?title=File:Hurricane_Wilma.ogg&redirect=no
  4. Sistema meteorológico nacional http://smn.cna.gob.mx/es/
  5. Montgomery, M. T., & Farrell, B. F. (1993). Tropical cyclone formation. Journal of the atmospheric sciences, 50(2), 285-310.
  6. Esmeralda, M. M. R., Gerardo, M. B. E., & Rodolfo, S. C. PELIGRO DE INUNDACIÓN POR FENÓMENOS MARINOS EXTREMOS EN EL LITORAL MEXICANO.
  7. Rosengaus M., Michel, Efectos destructivos de ciclones tropicales, Instituto Mexicano de Tecnología del Agua, MAPFRE, S. A., México, 1998.
  8. http://emssolutionsint.blogspot.mx/2016/06/huracanes-ciclones-y-lluvias-tropicales.html
  9. National Oceanic and Atmospheric Administration http://www.noaa.gov/