¿Es suficiente un biodigestor o fosa séptica como tratamiento de agua residual domestica?

¿Es suficiente un biodigestor o fosa séptica como tratamiento de agua residual domestica?

En todos los desarrollos inmobiliarios, desde una vivienda a fraccionamientos, es necesario contar con un sistema de tratamiento de las aguas residuales (o aguas negras) para mitigar la contaminación que éstas pudieran causar al medio ambiente y a la salud humana, y para ello, existen las fosas sépticas, los biodigestores, las plantas de tratamiento (PTAR) y los humedales artificiales.

Para el control de la contaminación debido a las aguas residuales, en México existen 3 normas básicas que establece los límites máximos permitidos para descargas de contaminantes en las descargas de aguas residuales, las cuales difieren según el sitio donde ocurra la descarga. LA NOM-001-SEMARNAT-1996 aplica para descargas en aguas y bienes nacionales (suelos, ríos, mar, lagos, humedales, acuíferos, etc), la NOM-002-SEMARNAT-1996 aplica para las descargas a los sistemas de alcantarillado urbano o municipal, y la NOM-003-SEMARNAT-1997 aplica para aguas residuales tratadas que se reúsen en servicios al público.

Para el caso de las fosas sépticas y biodigestores, ya sean fabricados en sitio o prefabricados, éstas deben cumplir con la NOM-006-CONAGUA-1997, que establece las especificaciones y métodos de prueba de las fosas sépticas prefabricadas, para el tratamiento preliminar de las aguas residuales de tipo doméstico y aunque plantea opciones para dar un tratamiento posterior no establece parámetros o límites máximos permisibles de descargas de contaminantes.

Por lo tanto, la que aplica para las descargas de una vivienda o fraccionamiento es la NOM-001-SEMARNAT-1996, cuyos valores máximos permisibles se encuentran en la tabla 2 de la norma (figura 1).

Figura 1: Límites máximos permisibles para contaminantes básicos establecidos en la NOM-001-SEMARNAT-1996. Fuente: http://biblioteca.semarnat.gob.mx/janium/Documentos/Ciga/agenda/DOFsr/DO2470.pdf

Figura 1: Límites máximos permisibles para contaminantes básicos establecidos en la NOM-001-SEMARNAT-1996. Fuente:http://biblioteca.semarnat.gob.mx/janium/Documentos/Ciga/agenda/DOFsr/DO2470.pdf

¿Y todos los sistemas cumplen esta norma?

Para contextualizar y contestar la pregunta, describiremos brevemente cada uno de los sistemas mencionados.

Las fosas sépticas datan de mediados de 1800 y constituyen un tratamiento preliminar de las aguas ya que su eficiencia de remoción de contaminantes está alrededor del 30%.  Los biodigestores comerciales prefabricados, tienen la misma función que las fosas sépticas con algunas mejoras que hacen que su eficiencia suba a alrededor de 50% en remoción de contaminantes. En el mejor de los casos estos equipos cumplen y están certificados bajo la NOM-006-CONAGUA-1997, lo cual garantiza que su diseño es correcto en capacidad, impermeabilidad, etc, sin embargo, como la misma norma establece, requieren de procesos posteriores como zanjas de oxidación y pozos de absorción para mejorar el desempeño del tratamiento de tal modo que , una fosa séptica o biodigestor por si solos no cumplen con la NOM-001-SEMARNAT-1996.

Otro punto es que, al requerir procesos adicionales, la responsabilidad del cumplimiento de la NOM-001-SEMARNAT-1996 queda compartida entre el equipo (biodigestor, fosa), el constructor (zanja, pozo) y el usuario (operación y mantenimiento) dificultando el cumplimiento de la norma. Por lo que la probabilidad de incumplimiento es más alta en comparación con equipos de tratamiento completo como las PTARs o un sistema con humedal artificial de bajo impacto ambiental.

Las plantas de tratamiento (o estación depuradora, figura 2) contemplan varias fases – por lo que en la remoción de contaminantes son mucho más eficientes, siendo este alrededor del 90%. El más común es el denominado de “lodos activados” que emplea bacterias aerobias (requieren oxígeno) para llevar a cabo la degradación de la materia orgánica. Estos equipos cumplen con la reducción de contaminantes establecidos en la norma.

Figura 2: Fotografía de una planta de tratamiento de lodos activados. Fuente: http://issasa.com.mx/portafolio/ptar-montemorelos/

Figura 2: Fotografía de una planta de tratamiento de lodos activados. Fuente:http://issasa.com.mx/portafolio/ptar-montemorelos/

El humedal artificial se ha vuelto cada vez más popular debido a que logra altos porcentajes de remoción de contaminantes (alrededor el 85%), su operación y mantenimiento es simple, además de que se pueden integrar al paisaje (figura 3). Éstos como complemento a los biodigestores y fosas sépticas, representan una opción interesante a las plantas de tratamiento, ya que de esta forma se puede dar un mejor tratamiento al agua residual, cumpliendo con los límites establecidos por la norma y requeridos por la JAPAY, SEDUMA, SEMARNAT y CONAGUA en sus ámbitos de aplicación.

Figura 3: Fotografía de humedal artificial integrado al paisaje urbano. Fuente: http://www.rethinksyracuse.org/2012/07/creekwalk-beautiful-sewage.html

Figura 3: Fotografía de humedal artificial integrado al paisaje urbano. Fuente: http://www.rethinksyracuse.org/2012/07/creekwalk-beautiful-sewage.html

Conclusiones

Los requerimientos ambientales obligan a optar por tratamientos más completos con el objetivo de proteger y cuidar el medio ambiente. Por lo tanto, es necesario entender que los biodigestores y/o fosas sépticas por si solos constituyen un tratamiento básico, que sin duda es mucho mejor que no contar con tratamiento alguno, mas no cumplen con requerimientos de calidad estrictos. Y, por otro lado, presentar al público dos sistemas de tratamiento más completos que son requeridos cada vez más por las autoridades ambientales para emitir alguna autorización en materia de manejo de aguas residuales.

 

Autor : Ing. Sergio Ricardo Aguilar Escalante.