La importancia de dejar reposar las playas para su estabilidad a largo plazo.

La importancia de dejar reposar las playas para su estabilidad a largo plazo.

Uno de los errores más comunes que se comenten al tomar decisiones para revertir procesos erosivos de playas, se basa en no entender que los “tiempos” del mar, no son los “tiempos” de la sociedad. Uno de los sitios donde mejor aplica esta afirmación, es en la zona de predios veraniegos de Yucatán.

 

Es común que cuando retrocede la línea de costa, salten las alarmas y se busque revertir los procesos erosivos mediante la aplicación desmedida de soluciones en puntos específicos ignorando que puedan afectar playas aledañas.  Esto justificado por la imperiosa necesidad de contar con una playa estable lo antes posible. Sin embargo, esto puede resultar totalmente contraproducente. El avance y retroceso de línea de costa, por lo general es un proceso normal y lo único que se requiere ante una situación de regresión playera es dejar “reposar” al mar.  A manera de ejemplo, se muestra el caso de la playa de San Benito (Km 20 de la carretera de Progreso – Telchac).  En septiembre del 2014 presentaba un estado crítico (figuras 1a y 2a).  Sin embargo, actualmente la playa goza de una enorme salud ambiental (figuras 1b y 2b). La solución fue: dejarla reposar y entender que los tiempos de la playa son muy distintos a lo que nos gustaría.  Este reposo, aunado a la vigilancia en playas aledañas de no poner obras que solo retiene arena de manera no sustentable en lugares específicos, fue suficiente para que, en un periodo de 3 años, la playa recuperara por sí sola su estabilidad.

 

Figura 1 Panorámica general playa San Benito. a) Septiembre 2014, b) Julio 2017

 

El sistema costero ha sufrido sus mayores afectaciones por la intervención del hombre durante las última 4 décadas a nivel global.  Concretamente en la costa Norte de Yucatán tenemos más de 300 km sujetos a una misma dinámica litoral (desde Holbox hasta Chuburná), con centenas de interrupciones al transporte de arena entre puertos de abrigos, muelles, espolones y rompeolas. Esto ciertamente obliga a realizar algunas intervenciones que favorezcan la recuperación de playas. Sin embargo, estas deben hacerse con la perspectiva de que pueden repercutir en decenas de kilómetros y evaluar su afectación global al movimiento de arena (y no solo pensar en retener arena en un punto específico para ganar playa).

 

Figura 2 Vista al Este playa San Benito. a) Septiembre 2014, b) Julio 2017

 

Las playas de San Benito, constituyen un magnífico ejemplo de que lo mejor para realizar un rescate eficiente de playas, puede ser simplemente entender los “tiempos” del mar. En lugar de someterlas  a terapia intensiva a base de estructuras  de recuperación en zonas específicas, donde una intervención obliga a poner otra donde no se necesitaba,  la mejor solución en este caso, fue sin duda,  únicamente dejarlas reposar y que la naturaleza se encargue de una recuperación sostenible en el tiempo.

 

Esta temporada de vacaciones la costa yucateca nos ofrece un gran paisaje: mientras menos obras hay, las playas se ven más sanas.