Mitos y realidades de los espolones para recuperación de playas (3a parte)

Mitos y realidades de los espolones para recuperación de playas (3a parte)

Está por iniciar la temporada playera, el Gobierno del Estado de Yucatán ha realizado actividades de relleno de arena y retiro de espolones en algunos tramos muy representativos de la zona de predios veraniegos ( 7 kms entre Chicxulub y Uaymitun) ; sin embargo, sigue existiendo gran confusión alrededor de los espolones. ¿Son buenos o malos para la playa?.

La respuesta más cercana a la realidad sigue siendo la misma: En algunas ocasiones pueden funcionar, en otras son contraproducentes.

Lo que sí sabemos con toda certeza, es que la primera alternativa, debe ser siempre darle una oportunidad al sistema de playas de recuperarse de forma natural. A manera de ejemplo, en la figura 1 se presenta el caso de una intervención de espolones (que ya se le da seguimiento en esta serie) la cual no se puede calificar de otra forma más que desastrosa (Km 32 carretera Progreso -Telchac). Esta zona es un gran indicador ya que NO recibió ningún relleno de arena. Simplemente el retiro de espolones permitió al sistema recuperarse de forma natural. El segundo tramo, mostrado en la figura 2 (km 7.5 carretera Progreso – Telchac) presenta un tramo playero con baterías de espolones y su aspecto 6 meses después tras su retiro por las autoridades de PROFEPA. Este caso es sumamente interesante. Originalmente se debía verter arena como parte del proyecto actualmente en ejecución. Sin embargo, el retiro de espolones (tanto en este tramo como playas aledañas) , aunado a la libre circulación de sedimentos que se vertieron, permitió a este segmento una recuperación natural. Lo más atractivo de este tramo, es que de no ejecutarse ningún tipo de estructuras mientras no las requiera (espolones o rompeolas) será sustentable por si solo en el mediano y largo plazo. Este caso ejemplifica el concepto erróneo que se tiene de que una espolón impide que se pierda la arena (no hay arena más perdida para el sistema de playas que la retenida por espolones sin ningún control). Por el contrario, el concepto de que la arena que se mueve de la playa seca a la zona sumergida es arena perdida, es también totalmente equivocado. La arena que se consigue poner a circular en el sistema de barras sumergidas, es la acción más eficiente de una intervención de recuperación artificial de playas. Esto porque las barras sumergidas son las que protegen las playas y le suministran arena.

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Figura 1. Km 32 Carretera Progreso – Telchac. Zona sin intervención de relleno de arena donde la única medida debe ser mantener las condiciones naturales. a) Playa con espolones previo a su retiro por PROFEPA: retención de arena en circulación y deterioro inmediato al Oeste. b) Reacción natural de la playa tras el retiro de espolones consecuencia de la libre circulación de arena.

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Figura 2. Km 7. 5: Zona de proyecto en ejecución que no requirió relleno de arena por verse beneficiado por la alta tasa de arena en movimiento en dirección E-W a) Campo de espolones retirados por PROFEPA en diciembre 2014. b) Aspecto de la playa 6 meses después (junio 2015). De mantenerse este tramo sin estructuras a lo largo de las playas aledañas, sus posibilidades de estabilizarse de manera natural y permanente, sin ningún tipo de intervención, más allá de vegetación de duna,   son muy altas.

En casos específicos, se deberán diseñar sistemas de espolones y rompeolas paralelos en los tramos críticos que así lo requieran. Pero si no se evalúan con una perspectiva integral, las probabilidades de fracaso y daños al sistema son enormes. La experiencia en Yucatán así lo demuestra. De hecho aquí está parte el problema que se ha arrastrado desde hace años. Los espolones se han colocado como si la playa frente a nuestras propiedades nos perteneciera y fuera nuestra decisión qué ponemos y qué no. Esto equivaldría a considerar que la vialidad enfrente de nuestra casa nos pertenece y nosotros decidimos qué hacer con nuestra banqueta y calle, cómo nos estacionamos y si queremos poner un semáforo que necesitamos para entrar y salir de nuestra casa, sin pensar cuales son las repercusiones en la viabilidad de la zona. El anterior ejemplo es bastante válido cuando modificamos como se mueve la arena que pasa enfrente de nuestro predio y que la retenemos sin pensar que su libre circulación es vital para todo el sistema de playas.

Hay mucho que hacer. Evidentemente los esfuerzos realizados por el Gobierno del Estado de Yucatán y las autoridades federales a lo largo de los últimos 2 años son insuficientes. Creemos firmemente que la meta de conseguir un sistema de playas estable para 2018 es totalmente alcanzable en la costa Norte de Yucatán. Sin embargo, todo esfuerzo será insuficiente sin el apoyo de la sociedad. Su parte es sencilla: CERO obras ilegales. Mientras esto no ocurra, nunca estará claro de quién es la responsabilidad de lo que no funciona y las playas seguirán en terapia intensiva a base de obras puntuales que causan más daños al sistema de los que se reparan localmente. Esto cuando lo único que realmente necesitan, es que las dejemos en paz, realizando solo acciones para recuperar su dinámica natural.

Con este articulo cerramos la serie, esperamos que haya sido de tu agrado, por favor dejanos tus comentarios.

Si te perdiste la precuela de la serie, puedes leer los artículos anteriores aqui: Parte 1, Parte 2

Nos leemos pronto!!